Categoría: Maternidad

Maneras naturales para mimarte

¡Ninguna mujer necesita, o merece, más cuidado o mimo que una futura madre¡ Si es una mujer que trabaja y sobre todo si ya tiene uno, dos o más pequeños en casa que cuidar, incluso tomándose tan sólo unos minutos al día para usted misma, puede lograr no sólo aliviar la tensión y el estrés, sino también asegurarse de que su bebé es feliz y saludable.

¡Diviértase con un baño de pies de lavanda! Llene un recipiente de plástico con agua caliente y agregue 5 gotas de aceite esencial de lavanda. Sumerja los pies y manténgalos en remojo durante diez minutos. Para aliviar el dolor, la hinchazón y la sensibilidad de los pies, llene una botella de refresco de 16 onzas con agua y póngalo en el congelador. Cuando esté congelada, colóquela en el suelo y ruede el pie hacia atrás y hacia adelante sobre la botella para aliviar los dolores y espasmos.

Para aliviar la resequedad de la piel intente con: 1 cucharada de miel con 1 cucharadita de aceite vegetal y 1 cucharadita de jugo de limón. Frotar en las manos, codos, talones y en cualquier lugar que sienta reseco. Déjela diez minutos y enjuague con agua tibia. Para un baño relajante de aromaterapia: combine 2 gotas de: aceite de neroli, lavanda y limón, con 6 cucharadas de semilla de albaricoque o de aceite de almendras dulces. Añadir a una bañera con agua caliente máximo a 100 grados.

Para una siesta súper relajante intente dormir en una almohada de lavanda. Aplicar polvo de lavanda francesa a una funda de almohada, o introduciendo un popurrí de flores de lavanda bajo la almohada, puede ayudarle a conciliar una siesta mucho más ligera y relajante. Para cuidar su panza de embarazada y ayudar a reducir el riesgo de estrías, empape un paño de leche caliente y colóquelo en su abdomen. Re-empaparlo y volver a aplicar durante 15 minutos, a continuación, agregue una rica crema hidratante como manteca de cacao pura.

Disfrute de su embarazo con los mejores consejos de cuidado personal, y ¡Comparta con nosotros su experiencia!

Muestreo de vellosidades coriónicas

El muestreo de vellosidades coriónicas (CVS, por sus siglas en inglés), es una prueba diagnóstica para identificar anomalías cromosómicas y otros desórdenes heredados. Este test puede ser recomendado por su médico si el historial clínico de su familia y la de su pareja revelan riesgos potenciales. El procedimiento consiste en remover algunas células de vello coriónico de la placenta en el punto donde se une con la pared uterina. Hay dos formas de recolectar las muestras:

Transcervical: con la guía de un ultrasonido, si inserta un pequeño catéter a través del cérvix a la placenta. Los vellos coriónicos son succionados suavemente por el catéter. Este es el método más común.

Transabdominal: con la guía de un ultrasonido, se inserta una aguja fina y larga a través del abdomen a la placenta. La aguja extrae una muestra de tejido. Ese proceso es similar al de la amniocentesis.

El proceso del CVS recolecta muestras significativas y brinda resultados más rápido que la amniocentesis, los cuales pueden ser recibidos entre 1 y 7 días. Este test es llevado a cabo normalmente entre la novena y doceava semana a partir de su última menstruación y la razón de proceder con este test varía de persona a persona y de pareja a pareja. Entre las oportunidades que brinda tenemos: proceder con intervenciones potenciales, planificar la vida de un niño con necesidades especiales, considerar cambios de vida anticipados, identificar grupos y recursos de apoyo, etc. Algunas razones por las cuales las parejas deciden no proceder con el test son: religión, moral, por los riesgos que puede correr el feto en desarrollo, etc. Es importante que todo sea discutido con su médico, quien le ayudará a evaluar si los beneficios son mayores que los riesgos.

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Reloj biologico de la mujer

En la mayoría de las mujeres, a finales de los 20 comienza una disminución gradual de la fertilidad y luego cae más fuertemente en torno a los 35 años y luego otra vez alrededor de los 40. Sin embargo, la fertilidad en los grupos de la misma edad todavía varía de mujer a mujer. Esa es una razón por la cual se está apelando por la idea de realizar una prueba de evaluación de la reserva ovárica de la mujer, es decir cantidad y la calidad de los óvulos en los ovarios y la forma en que los ovarios responden a determinadas hormonas, para buscar un tratamiento de fertilidad para cada mujer, incluso para mujeres que sólo desean tener una mejor idea de qué tan rápido su reloj biológico está avanzando.

Aunque parezca difícil de creer, el reloj biológico comienza a marcar su tic-tac antes de que las niñas nazcan. Después de 20 semanas de gestación, los fetos femeninos tienen alrededor de siete millones de óvulos, pero al momento de nacer, quedan aproximadamente de uno a dos millones. Durante los próximos 35 a 40 años, las mujeres ovulan entre 300 y 400 óvulos y el resto gradualmente muere por su propia cuenta hasta que la mujer entra en la menopausia alrededor de los 50 años.

Según la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva, una mujer saludable de 30 años tiene un 20% de probabilidades al mes de quedar embarazada, mientras que una de 40 años tiene un 5% de probabilidades por mes. Aunque la edad es la variable más importante de la fertilidad, otros factores juegan un papel en la rapidez con que la propia reserva ovárica disminuye, tales como los antecedentes genéticos, el tabaquismo, la cirugía de ovario y la exposición a la radiación. Mientras más óvulos tenga una mujer en sus ovarios, y mayor sea la calidad de éstos, mayores serán sus probabilidades de concebir. Con el fin de evaluar la reserva ovárica de la mujer, hay una serie de exámenes de sangre que se llevan a cabo rutinariamente en las mujeres que buscan tratamiento para la infertilidad, los cuales veremos con más detalles en otro post.