Abstenerte de frutos secos durante el embarazo, verdad o mentira

En la década de los 90 se realizaron diferentes estudios que relacionaban a la ingesta de frutos secos durante el embarazo con un posible aumento en alergias infantiles y asma. Por lo que se recomendaba a las mujeres embarazadas no consumir ninguno de estos frutos secos. Pero hace unos años atrás se hizo una investigación la cual desmiente los estudios anteriormente realizados.

En la investigación se comprobó que mientras más frutos secos consumían las mujeres embarazadas, menos riesgo tenían sus hijos de sufrir algún tipo de alergias. Por lo que se recomienda una temprana exposición al alérgeno para aumentar la tolerancia y así reducir la posibilidad de ser alérgico a estos frutos.

No existe razón para que consumas los frutos secos durante el embarazo, ya que además se trata de un alimento saludable y no pueden faltar durante el embarazo, teniendo en cuenta que la mujer embarazada que los vaya a ingerir no sea alérgica a ellos.

Beneficios de los frutos secos

Los frutos secos son buenos al momento de prevenir o combatir el estreñimiento gracias a su alto aporte de fibra., el estreñimiento es uno de los malestares más frecuentes en el embarazo. También contienen vitaminas A y C que son importantes para el desarrollo del bebé y la salud de la mujer embarazada. La vitamina A ayudará al desarrollo de huesos fuertes mientras que la vitamina C es antioxidante y fortalecerá los tejidos

Tener una dieta en la cual se consuman muchos frutos secos durante el embarazo hará que el coeficiente intelectual del niño en el futuro sea más alto, ya que las propiedades de estos frutos ayudan en el desarrollo cognitivo del bebé.  Combinados con yogurts naturales ayudarán a reducir las náuseas durante el embarazo. También son excelentes para proteger la flora intestinal y prevenir el reflujo junto con otros malestares.

¿Qué frutos secos puedes comer?

Existe una gran variedad de frutos secos que puedes disfrutar, como almendras, nueces, avellanas, piñones, cacahuates, pistaches, etc. Durante el embarazo se recomienda tomar un puñado diario de frutos secos para complementar las comidas.

Los más recomendables son los naturales o tostados, que no contengan sal o azúcar. Los frutos secos son una excelente opción en los momentos en los que te pueda dar un poco de hambre, por lo general con poca cantidad la sensación de hambre va a desaparecer.

También se pueden incluir en ensaladas, picarlos en trocitos pequeños e incluirlos en las salsas y como ingredientes en los postres. Como estos frutos secos tienen un bajo contenido de agua se conservan en condiciones adecuadas durante mucho tiempo. Para conservarlos de buena manera debes protegerlos de la humedad y de la luz solar, o se volverán rancios. Puedes guardarlos en un recipiente que sea hermético y colocarlo en un lugar donde no le afecten los rayos solares.

Con toda esta información puedes darte cuenta de que ingerir frutos secos durante el embarazo no es perjudicial para el bebé y tampoco para la mujer embarazada, siempre y cuando la mujer no sea alérgica a estos frutos, y que no se consuman en exceso, porque como ya sabemos todo en exceso es dañino para la salud.

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